domingo, 27 de mayo de 2007

Más palabras, más nada...


Suave,
Transparente,
Recorre mi cuerpo la lluvia.

Lluvia amarga que no invita a más que pensar.

Suave,
Fría,
Recorre la vida sobre mi penar.

Y la muerte, payasa, se burla de mí.

Suave,
Cálida,
Apática tu piel no me roza.

Extensa pradera de tus pies, tus caderas y tu boca de fresa.

Suave,
Lento,
Muero y espero no más que tus besos de resurrección.



Quizá será el día, de los días sumados al cuadrado de las distancias pasadas, en el cual he recorrido hasta llegar a solo una conclusión.
Pensando más de lo temido.
Socavándome en esta apatía.
Recurro a mis notas de libreta.
Veo que hay mucho y no encuentro nada.
Me veo y nada.
En fin, fui yo el culpable.

Por escribir.
Por amar
Por proscribirte de mí.
Por engañarte y mentirte más de lo que quisiste.

Pero hay mucho más y eso me molesta.
El decir con palabras grandes y sangrantes de puntas y lanzas, el que todas mis andanzas han sido tocadas por el dedo del perdón. Eso duele más de lo previsto. Eso duele, aunque solo sea por escrito.
Y llego a la conclusión.
Es verdad, lo admito.

Por no querer
Por solo fallecer
Por amanecer
Por buscarme atardecer y aterriza de nuevo en tus cuentos.

Pero, mis palabras todas hoy están en llamas.
El fuego que las consume es parte del mismo fuego que yo enciendo.
De noche.
Solo en mi cuarto me encierro para prenderme y consumirme en humo.
Algún día te veré y diré que ya no te siento, estás lejos.

Por haberme quemado
Por haber fracasado
Por no haber entendido
Por haber bebido más de lo debido.


Pero es tarde.
No para recuperarme.
Es tarde ahora, mientras escribo.
De noche.
Con frío.
Solo prendido a ese ritmo que me da letras.

Por amar
Por amarlas
Por amarte
Por amarme te he perdido, te hemos, seguramente diré.



Duro,
Inmaduro
Contuvo el frío del corazón

Esa droga nueva te partió más que en dos.

Duro,
Angustiado,
Trató de zafar de él, más que de mí.

Ya no me controlo, solo imploro que amanezca mañana y lo pueda ver.

Duro,
Ingrato,
Poso mis trastos y me dejo pasar.

Tirado en mis días, hoy miro los tuyos, contento y sigo y te releo.

Duro,
Más no poder,
El viento es aliado y da en mi cara, como si nada.




Más incómodo, pero a gusto estoy.
Desparramado por Darío, de la Oscuridad a Diario.
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