jueves, 19 de mayo de 2016

Historias de una guerra inventada - Capítulo uno - Guerra


Cartas enviadas desde España en plena guerra a México que acogía refugio a los perseguidos políticos y a las familias que huían de la guerra. https://lamemoriaviva.wordpress.com/2012/11/



Ayer comí.
Salimos con mis padres hacia Uruguay.
Dicen que la guerra por allá aún no llegó. Mi papá no sabe donde queda Uruguay.

_ Ayer comí, señora. Gracias.
Nos encontramos con dos abuelos que intentaban hacer dedo para ir a Ecuador. Sus hijos fueron asesinados en Colombia, un grupo de paramilitares los encerró en plena huida y acribillo al micro entero. Dicen que murieron todos.
Dicen que la gente está muriendo por cantidades.
Yo nunca vi un muerto.

Ayer comí, creo.
Mis primos salieron de Caracas el domingo y aún no se sabe donde están.
Papá no vino anoche y mamá está preocupada, se le nota en la cara cuando llora.

El Ejército Nacional nos pide que caminemos de día, la noche se pone peligrosa.
La milicia nos ayudó,
hoy comí.
Mi mamá también.
Mi papá aún no regresó.

Tropas con banderas de otros países están entrando por la ruta que estamos caminando.
Tengo frío, está lloviendo.
Mamá encontró una familia que me cuida.
Mamá fue a buscar comida y aún no volvió.

Ayer lloré todo el día.
Mamá no llegó y Papá no está en las listas que la familia Enrique busca en los corredores del Ejército Nacional.
Comí carne.
Me dieron carne que cocinó Mauricio, el Papá de Federico. Mi amigo de viaje.

Tengo hambre, llegamos a la frontera con Brasil. Hay helicópteros.
Yo quiero viajar en helicóptero.
Me duelen los pies.
Tengo frío.
Tengo hambre.

Anotamos los nombres de la familia que tenían como hija Antonella Almada García, Venezolana, de Caracas. Esperemos que el Ejército de la ONU y Brasil rinda los honores.
Su Padre y Madre murieron en el camino.
No se puede volver.
Nosotros dejamos Venezuela, estamos yendo a Bolivia.
Familia Enrique.




Es lamentable pensar que una guerra en nuestras tierras esté siendo planeada, manejada y concebida. 
Es ficticia la historia que estoy contando. 
Será diez capítulos con diez historias, con dos finales.
Pero ¿Qué tan ficticia puede ser una historia que se repite, una y otra vez, tantas veces en el tiempo?
Tenemos memoria. Pero el enemigo es poderoso y se vale de la guerra como recurso, está sentenciada, hay dos caminos.
O se avanza o se pierde.
Caminaremos como refugiados mientras toda la humanidad sea expulsada de sus vidas porque unos pocos que tienen todo quieren jugar a la guerra.


Desde La Oscuridad a Diario, Dario.
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