martes, 29 de marzo de 2016

Vejamen


 
Vejar la vida de los demás. Vejar la vida animal, vegetal y mineral, por más que no tenga vida, vejarla igual. Sostener la vejación hasta que no quede ninguno para poder seguir vejando. Vejar a los insolentes que se rebelan ante el poder de la vejación y vejar al que no lo hace por miedo a ser vejado. Que sepan desde pequeños que la muerte es el futuro cercano. Que se mentalicen que la esperanza es una verdad absoluta y deben rezarles todos los días cuando se levantan para ser vejados. No hay mentira más relajante que una sección informativa de esperanza.
No hay mentira más grande que la esperanza y, si esta se transforma en fe, mejor aún. Manipulemos a los vejados antes, durante y después de ser vejados y así sentirán que el amor de ellos por el amo vejador será, en algunos caso, placentero.
Vejar a la humanidad por sus propios dueños.
Vejar sin sentido y vejar consentidos.
Siempre hay de un lado y del otro a quienes vejar y, si no se sabe, se consigue quien te diga a quienes vejar y mentir, si es posible, con alevosía y en carácter decretado con necesidad y urgencia.
Crear historias en donde la humanidad siempre es vejada. Hablar que los cambios y sus formas te llevan a un estado salvaje en donde la vejación del hombre por el hombre supera lo conocido y se transforma en el terror de todos los sueños, lo desconocido. Vejar psicológicamente y matemáticamente y ver a los expertos trabajar gratis para que sigan vejando, más y mejor.
La vejación, como tarea gobernante.
La burla como repuesta, veja más.




Demás esta decir,
Siria hoy no existe.
Su gente tampoco.


Darío desde La Oscuridad a Diario
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