viernes, 10 de mayo de 2013

Muñeco de trapo



Y ver la realidad con ojos de botones de camisa vieja en un muñeco maltratado con el tiempo.
Atarse un costado porque los harapos se corroen con el uso y el desuso.
Ver que los colores de las telas se secan al sol, desvanecen en plena madrugada y cuando la tarde asoma, el deseo de ser nuevo huye por una calle vacía.
Quiero verte en un mar de gente nuevamente y extrañar el oleaje suave de tu andar, ayudándote a desaparecer.
Pero sólo soy un muñeco de trapo.
No va a ninguna parte, solo extraña y ni se ve.

Chocaron en la escalera de subida al monoblock y las sombras se entrelazaron. Ella pedía a gritos su mano, mientras su boca consumía el calor de los dedos entre sus piernas. Él miraba hacia los costados y su sombra aprovechó la ocasión y, lentamente, masturbó su cansada mente junto a la de ella en un baile erótico visible solamente en los recuerdos y en las escaleras.
Al final, acomodándose la ropa, ella también se acomoda el pelo, los ojos, las manos, sus piernas y lo despide. Su traje es impoluto, nuevo. Ahora viste sola. Ella encontró su calle y salió a recorrerla, él de casualidad aún vive encerrado en un montón de otros juguetes perdidos. Se dejó morir varias veces y ella, cuando aparece, lo revive.
Esas escaleras hicieron que retrocedieran años, pero nada los salva del avance del frío tiempo. Él volvió a perderla, ya no en su mar. Ella le avisó y le avisa, cada vez que se le pierde, que con esos ojos de botones no vería la realidad nunca. Así, de la nada, hoy perdió sus botones. Espera tener suerte y recuperar la vista.

He comprado dos monedas, es lo que el dueño de la barca pide para llegar a tu orilla y no sé cuándo estaré invitado.







Sé que Monoblock, conjunto de casas en una sola pieza unidas con una escalera en común, no es una palabra que rime con algo ni se pueda armar frases y odas al edificio amontonado. Es como poner  Nabuconodosor,  pero sin embargo el mismo Rey tenía poetas a sus pies que escribieron de él... La palabra Monoblock requiere sólo de la espera y de la historia para que hablen en cánticos de batallas.

Darío desde el Monoblock de La Oscuridad a Diario.
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