sábado, 27 de abril de 2013

Miedos


Asustan.
Vienen.
Te llevan y te dejan en el mismo lugar dónde te encontraron.
Nunca te fuiste.
Nunca dejas el ridículo.
Ahora, lentamente, calla.
El silencio es eso, la idiotez de perder completamente todo sin hacer completamente nada.

La necesidad imperiosa de tener días soleados en plena dictadura de los sueños y cerrar las puertas a lo hermoso, doblarse de infeliz y predicar palabras sueltas acumuladas por la dislexia.
Quisiera pedirte tantas cosas y decirte que sí y despertar juntos mirando la sonrisa que nos da brillo día a día.




Los días de aquellos y los que vendrán.
Darío desde La Oscuridad necesaria.


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