viernes, 29 de abril de 2011

Obstáculos


Intentó saltar una valla en su camino y cayó, de cara, sobre el suelo frío que aquella noche preparó para él. No era raro caer. Tampoco tener noches frías. Se levantó. Miró el cielo y puteo. La cara, marcada de rojo punzó federal, tiñó su ropa. No encontró repuestas, no las tenía. Había perdido una vez más aquella carrera alocada en las noches sedientas de drogas baratas. No pudo conseguirlas. No esa noche. Miró la casa, se sentó sobre una piedra que oficiaba de jardín y contempló la noche pasar.

A la mañana, se levantó de su suerte y se dirigió a la plaza para dormir debajo del gran libertador. Raído de no conseguir nada. Durmió el día entero para no sentir hambre. Murió años después pensando siempre en lo mismo y haciendo lo que la vida le enseñó, sobrevivir un día más hasta el último.


Se suele ver el fantasma de los vivos.

Se suele ver vivos como fantasmas.


Darío desde La Oscuridad A Diario.

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