lunes, 21 de diciembre de 2009

A Pocho




A Pocho lo mataron
Porque a Pocho le dispararon.
Pocho murió.
Pocho no quiso, pero la muerte en los ojos de los que odian y envenenan el agua de la vida pueden más, y murió.

Pocho recorre.
Pocho calla.
Pocho grita.
Pocho sabe que los jinetes matan y él los enfrenta.

Pocho muere.
Yo muero con él.
Los niños mueren con él.
El que lo mató muere con él.
Los que saben que pocho muere, también mueren.
Los que son reprimidos en Plaza de Mayo también mueren.
En el Chaco, los hambrientos, mueren.
Las putas de misiones mueren, porque Pocho muere.
Los mineros de Santa Cruz mueren, porque Pocho muere.
Los maestros de Salta mueren, porque Pocho muere.

Entre tantas muertes uno se queda atónito.

¿Por qué Pocho muere?

Porque Pocho tenía que morir para vivir eternamente.
Porque Pocho era eso.










A Pocho Lepratti, muerto hace 8 años en Rosario por la policía asesina de la provincia, cuando quería, desde el techo del comedor comunitario, proteger a los chicos gritando "Bajen las armas, acá solo hay pibes comiendo".
33 muertos (oficial) en todo el país.
Decapitación del Gobierno Nacional.
Golpe de Estado "Institucional" de la mano de Duhalde y Ruckauf.
Vaciamiento del Estado.
Y millones de personas largadas a la buena de un dios inexistente.

Saldo del 19 y 20 de Diciembre de 2001.

Darío, de La Oscuridad a Diario.
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