viernes, 2 de octubre de 2009

Abstraído


No creer en nada
para no pagar tributos
No querer nada
para no pagar el enojo
que provoca
despojar el odio
acabar en coro
la triste verdad.


Y no dudes que:


Encontrar sus ojos en la oscuridad
espantarme.
Despertar mordiéndote los labios
escribir.
Tomar ese gusto nuevamente
sentir.


Espantarme por no verte más que con los ojos apático de una miserable existencia, tan absurda, escrita en letras de llantos. Sentir que no corresponde correr al viento y ver que no se hace otra cosa que salir desnudo, descalzo, descontrolado ante la nada del mismo vacío.


Encontrarte de noche
desnuda.
Despertar con el calor de tu cuerpo
describirte.
Tomar aire de tu boca
viviéndote.


Una vez más caigo como una gota de creación sobre tu cuerpo joven, me inclino para besar tus partes de cristal y te amo.
Más, no el mismo amor de amar por querer, no.
No quiero eso ahora, sólo es un ensayo de lo más profundo, superficial y contradictorio.
Desde el mismo ocaso hasta la pura e inmaculada mañana que dice soñar con nacer, crecer y morir en el mismo día.



Tu puta anarquía
exclama,
ruge,
grita,
llora,
ama
y luego se va.
Una vez que mis gustos
eyaculados
escapan de mí,
te vas.





Darío, La Oscuridad a Diario, aquí.
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