jueves, 24 de septiembre de 2009

Sin Sentidos



Busco una idea
sin sentido
y encontrarle ese lugar.
Busco mi lugar
sin sentido
y encontrarle esa idea.



¿Qué es dar vueltas?
¿Qué es no tener sentido?
¿Qué son los sentidos?
¿Por qué tantas vueltas sin sentido?


Caigo en caminos de piedras y recorro la calle sin pensar que estoy despierto.
Caigo una, dos tal vez tres veces más sin saber que estoy cayendo, despierto o dormido y me caigo tantas veces que pierdo los sentidos.
Caigo porque quiero y porque así lo siento.
Caigo sobre mí tantas veces como caí sobre los demás.
Caigo por querer y por no querer amar más que a la misma sombra a la que piso
Caigo y me levanto.


¿Qué me motiva?
¿Qué hace de mí esa caída?
¿Qué deseo?
¿Por qué deseo mi caída motivada?


Recorro sin vueltas las pequeñas líneas que tu piel conduce y luego descubro no no estoy despierto.
Duermo, acallo lo que quiero y despierto queriendo lo que no es cierto.
Me enojo más de la misma cuenta y cuento lo que no me enoja, más que cierto es y me enceguezco de mi propia ira oculta, en un triste cuento.
No es más que miserias.
No es más que sentimiento propios, casi compartidos, y me levanto.


Fusil en mano te mato.
Fusil en mano te amo.




No quepa lugar en tu vida
ni en la misma vida de los demás.
Mataremos más de los necesarios
Moriremos de las mismas muertes
y, seguramente, las lloraremos.
Apestan
suenan campanas
y apestan el aire de ruidos.
Son aquellos que piden perdón, tanto perdón, por haber vivido.
Tanto terror
como perdón
tanto amor
como el mismo carbón apagado.







Darío, en una oscuridad con todos los sentidos, a diario.
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