domingo, 8 de febrero de 2009

Escalera


Cama abajo
Boca arriba
Rimo mis notas
y si quieres canto.
Soy canto de sol
y mañanas agotadas.
Soy quien sangra entre las sábanas
cuando despierto sincero, muerto.



Escalera en espiral que remonta lo lejos de las sombras y alude a mi eterna agonía elemental. Muero sin saber y sé porque. Es en sincronía con las historias, heridas y compartidas aventuras desventuradas.

Escalera de pasos y pasos eternos y largos cuesta arriba, lejos, lejano, alejado por demás. Es un sentimiento de miedo, miento, miedo sempiterno que se enfila a mi puerta y me llama, con llamas en las manos, palmas arriba.

Busco el dónde de mis todos.
Busco el cómo de mis sobras.
Busco el algo de las tantas cosas.

Pero sigue siendo tu escalera la más perfecta de las cuestas que he remontado, subiendo tu cuerpo, besando tu piel, calmando mi sed, durmiendo mi nacimiento, mamando tu vientre, sintiendo tu cena, queriendo tus besos, lavando tu pelo.

Pero son mis piernas las que soportan tu gravedad de las columnas que construyes con metas lógicas y descanso cuando puedo, siempre que me pidas, pero duermo a menudo siempre que me desnudes lentamente y de vez en cuando, cuando quieras.

Busco el si de mis no.
Busco el ya de mis ahora.
Busco el siempre de mis nunca

Amo el estoy de mi locura.
Amo lo perfecto, en secreto.



De amante a amada
Sea de noche en tu cama
Pídeme la mano
Y te la daré.
La arrancaré de un tirón y no escribiré nunca más.




Si esto fuera poco La Oscuridad a Diario es Darío.
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