sábado, 27 de septiembre de 2008

Hoja en Blanco


Intenté reír
Pero la risa falsa que la sociedad espera es de esperanza y no de alegría
Intenté sentirte
y entre mis brazos tu cuerpo se pega a mi cuerpo y tu sexo se une con el mío.
Intenté amarte siempre
Y hasta ahora, lo logré, lograré lograrte logrando amarte sin sentido verbal ni tiempo.


Poéticamente hablando dejé la hoja en blanco así como la comencé.
Hoy, la maqué de palabras y entre las tantas dejé de escribir.
Ingrato corazón,
mueres por ella, mueres por mí
solo te falta decir que el ego alimenta tus tiempos todos en celo.




En blanco
Pálida apariencia
de mis erráticas cometas que vuelan
y vuelan
y vuelan
Sin más,
Deseo desear siempre

En blanco
Escribo y tengo pánico de no saber que hacer ante la hoja
Lloro por ti
Por mí y por todas aquellas cosas locas
Y vuelo
Y vuelo
Como polvo en el suelo

En blanco
Mi oscuridad eleva plegarias a la nada
Llora
Cual niño
Y llora
Y llora
Ahora, nunca, ahora siempre llora

En blanco
Por ella se enamora
Espero algún día decirte realmente que lo lamentable de estar conmigo es sentirse lamentable a veces y no tanto


Quizás no me quieras leer más, quizás.
Te doy la certeza que mis tiempos solos de mis noches de mar se fueron por la borda al ver tus ojos color cielo y tu boca de caramelo.











Francamente, quieras o no, sea por curiosidad o por celos, mi morbo gana y te deseo.

Deseándote lo mismo, por tanto aguante y frustraciones hasta el momento, yo declaro ser Darío, el de La Oscuridad a Diario que recorre de Zárate a Campana como si nada.
Publicar un comentario