sábado, 29 de septiembre de 2007

Reflexiones de calores primaverales


Se buscan almas
perdidas,
mentiras
y monedas de oro.
Se busca barco,
sombrero
y puertos
con amarraderos.
Se buscan como recuerdos.
Solo eso…Lo prometo.




Ir
Solo eso y no ver a tu lado mas nada, de nada.
Solo ir, bien lejos y no ver a tu pasado pisado, montado y muerto.
Pero, ir.
Siempre salir buscándote en cada parada, esquina o puerta cruzada, entreabierta.
No me des esperanza, dame la muerta destrucción de los amantes perdidos en el rito de amarse apasionados hasta que el tiempo los vuelva a juntar.
Talvez así, uno vuelva a confiar en el otro.
Pero valen más mil palabras todas juntas en una boca sin moscas.
Pero valen más miles de billetes en un paquete que mis deseos todos por tenerlo todo para no tener nada.
Pero vale más tu vida entre mis manos, mi cuerpo y la cama de tus mañanas.
Cambio ese deseo por ese hecho cumplido, pido eternamente repetirlo.
Pido, siempre, casi exijo.
Si dios existiera, mi lugar ocuparía o, de forma compleja, lo despojaría de su lugar y entronaría a mí ser, mi ego.

Regresar, buscando expresar palabras.
Salir, buscando juntarlas y no largarlas al vacío eterno.
Tenerlas y no perderlas como si solas se fueran y no volvieran.
No más. No tanto, no así ni soñando.

Busco aún mi lugar.
Busco desesperado el lugar amado para poder acariciar el dulce sabor de disfrutar la derrota de mis miedos y comer el moco de mis momentos.

Drogarme como siempre.
De noche o solo cuando oscurece.
Alcoholizarme de papel.
Sin recibir el no, de mis letras todas, como siempre fue.

Lo que digas, lo que hagas, lo que sientas, lo que tengas.
Todo y más.
Es querido por este animal.
Todo, hoy me lo das.

Alma muerta al nacer.
Rellena solo con especias y lista para comer,
No desesperes, ya llegaré.
No me esperes hoy, pronto volveré.
Ir y solo eso.
Volver es mi acierto.
Vale creerme vivo, casi muerto, al filo o despierto.
Volver hoy de mi entierro y salir victorioso por mis derrotas todas.
Sonreír de mí.
Burlonamente.
Y no ser tan cagón por solo una discusión en un auto ajeno, solo y no tan sereno. Sólo, porque no tengo lugar para mí ni para mis locas aventuras de mis locas criaturas que moran sin fin en cada placebo vicioso de mis noches inciertas.
Con ojos vidriosos te amo.
Con ojos graciosos te tengo y te daré de mí hasta el páncreas caliente, aún hiriente, de mi cuerpo prudente.
Ni hablar de cambiar.
Ni hablar del pasado, solo lejano estando a tu lado.
Ni hablar en sorna, ni hablar en bromas.
Ni hablar más de nada y volcar en palabras todo este tiempo lejano.



La vida, en sombras.
La vida,
oculta me nombra.
Apunta con el dedo.
Apunta y se divierte.
Apunta la zorra.
Si solo tuviera un arma cuantas balas compraría
Cuantas veces te mataría
y cuantas otras te amaría



Hey… hello…

Desde el mismo lugar de siempre (Cibernéticamente hablando) Darío entró en contacto.
Darío vuelve de a ratos.
Darío escribe pausando.
Darío es más que Darío, en anteriores retratos.
Darío pierde su ego…
Darío entró en su juego…
Desde Escobar, Provincia de Buenos Aires… escribiendo estoy.

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