sábado, 3 de marzo de 2007

Gris Claro

Une merde, je déteste les jours froids de l'été.

“hacia los almacenes lluviosos de mi infancia,
hacia los bosques fríos del Sur indefinible,
hacia donde mi vida se llenó con tu aroma”
LVII
Veinte Poemas de amor...
Pablo Neruda

Gris, pero apasionado momento.
Tantos colores oscuros, tantos tiempos.
Pero, quien se puede negar a la soledad. Sin hacerse una pregunta.
Claro está. Muy (demasiado) claro está. ¿Será el sol?
Pero quien se atreve a una pregunta, cuando no se tiene una respuesta.
Entre tantos recuerdos, tantos sufrimientos, pero que dulces encuentros de pasiones y dolencias. Mezcla orgullosa, de una vida pasajera.
Acá estoy, viendo sobre mí el todo. Para alguien que no ve nada, el todo es mucho más que pedir.
Pero, claro está. ¿Es el sol que pone en claro mis pensamientos?
Hoy, nuevamente llueve. ¿Será, entonces, qué pregunta haría?
Es el agua fría.
La que cae sobre mi cara, es así de hermoso, disfrutar estos colores.
Tan intensos y vanidosos.
Tan grises, en matices, pero claros y oscuros son los primeros que se unen en sufrimientos y carcomen las heridas.
En esta apatía, no queda otra cosa.
La hermosura de una rosa, invitada, con dulzura a mi esforzada locura.



“Silba el viento dentro de mí. Estoy desnudo. Dueño de nada,
dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara
en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara.”
La Ventolera
El Libro de los abrazos / Eduardo Galeano
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